Alerta iglesia
En el camino de la vida es necesario muchas veces hacer un alto, para evaluar si se está cumpliendo el propósito de la misma. Porque de lo contrario puede ser que solo se este dando vueltas en el mismo lugar desperdiciando los recursos valiosos que se nos han sido dados.
Como miembros de la iglesia que Jesucristo estableció, debemos de estar atentos a no perder el propósito principal por el cual aún seguimos sobre la tierra. Preguntémonos si no hemos caído en una acomodada rutina de reuniones semanales y practicas que sin ser malas solamente nos entretienen o nos ayudan a solo mantenernos, o lo que es peor, ser victima de doctrinas humanas o influencias culturales que terminaran desviándonos de la genuina fe. Como alguien dijo:
no todo lo que brilla es oro.
El Apóstol Pedro en su segunda carta 1:3 al 9 nos anima a que con diligencia velemos por nosotros mismos añadiendo abundantemente cualidades a nuestra vida, que nos permitirán ser productivos y tener un mejor conocimiento acerca de Jesucristo. Evitando también el caer en la lamentable condición de olvidar que ya fuimos perdonados de una vida de pecados. Despreciando el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo.
Al mantener y animar a otros creyentes a que mantengan esta actitud diligente estaremos evitando las bajas en el ejercito del Señor; Ya no escucharemos las tristes declaraciones: soy caído, fui cristiano etc.
Gloria a Dios que el Espíritu Santo sigue hablando a la iglesia para que haga un alto en sus múltiples actividades, y regrese a cumplir la misión principal que le fue encomendada desde el principio. De ir, evangelizar y hacer discípulos a todas las naciones.
Tu que escuchas o lees esta meditación,¿ que harás?




