Atrevámonos
Esto es solo para los que aceptan desafíos y retos.
Si se identifica con tu personalidad, es seguro que este mensaje agregara valor a tu vida al `ponerlo en práctica.
Atrevámonos, ¿a qué? A marcar una diferencia en la sociedad que vivimos. ¿Y porque tengo que hacerlo yo? ¿Y porque no?
Se dice que el mundo sería totalmente distinto si tan solo le pusiéramos atención a los principios que Jesús estableció en el conocido Sermón del Monte. Ya que podemos observar en dichos principios, lo que llamamos: “La ética cristiana de las relaciones personales”.
Como hijos de Dios debemos de tener claro que fuimos llamados a vivir en un nivel o estándar diferente al que vive una persona que no profesa ser seguidor de Cristo; en otras palabras somos llamados a ser un modelo de vida.
En Mateo 5: 43 al 48, Jesús recuerda a su auditorio que ellos había oído desde sus generaciones pasadas: “Ama a tu prójimo, y odia a tu enemigo” Claro está que lo de odia a tu enemigo, fue una mala interpretación de los maestros judíos; Porque ellos entendían por prójimo solamente a los que consideraban sus amigos, y enemigo a cualquiera que no les cayese bien. Pero como uno de los propósitos de Jesús fue, enseñar y recordar lo que Dios Padre ya había mandado en el pasado. “No aborrecerás a tu hermano en tu corazón; razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado. No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amaras a tu prójimo como a ti mismo Levítico 19:17-18.” Y para confirmarlo, recuerda que el sol nace para todos, como dijera un canta autor; también cuando la lluvia cae no hace acepción de personas, sino que moja a todo aquel que no se cubre, sea o no creyente en Cristo. Y si nos saludamos solo los de la foto, como decimos en Guatemala, no estamos haciendo nada extraordinario, sino viviendo lo común y corriente, en vez de un nivel diferente, como verdaderos hijos de Dios.
Termina Jesús esta porción en el sermón del monte, dándonos un mandamiento: “sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”.
Yo perfecto, unnnnnnnnnnnnnn imposible. Pero, ¿qué quiso decir Jesús aquí?
No te pierdas la continuación de este mensaje, y ánimo




