El consuelo del Espíritu Santo
Publicado el 31.05.2008
Como iglesia somos llamados a tener una buena reputación en todos los campos de la vida, ya que Dios espera que siempre mostremos o marquemos una diferencia en la sociedad donde vivimos. Esto solo puede ser podible gracias al auxilio del Santo Espíritu en nosotros.
En un lugar de Europa se pude ver una pintura que muestra al rey Jorge que está atras de su batallón con una espada en su mano y en el otro extremo la espalda de los soldados, y al pie de la pintura, se lee “El rey Jorge animando a su batallón”. al ver este cuadro, nos preguntamos; Consolando de esta manera?. Porque la idea que se tiene acerca de la consolación, es que debemos recibir un apapacho, y un cuanto lo siento por la situación que se atraviza, pero la verdadera consolación es aquella que, si se interesa por lo que nos acontece, pero que también nos aníma a seguir adelante.
El Espiritu Santo es nuestro consolador, es quien está a nuestro lado para entendernos, pero también para impulsarnos a seguir adelante. Como lo hacen los motores de un avion que están a lado del mismo, pero que con su fuerza lo impulsan.
En la Palabra de Dios podemos ver muchos ejemplos de como El Espíritu Santo consoló a las personas, impulsandolos a realizar obras que por su propia cuenta no lo hubieran hecho. Una buena reputación, no es aquella que muestra un cristiano cuando dice: Estoy caido, me voy de la congregación porque hay problemas, me siento mal porque no me tomaron en cuenta etc. O mas aún cuando en el diario vivir no se camina con santidad, honestidad y buenos principios.
Meditemos en estas palabras y si hay algo que cambiar, manos a la obra. Amén.








