Evidencias de la gracia de Dios
Que especial es evidenciar con nuestra vida la gracia de Dios, ya que desde el momento en que nacimos de nuevo, dicha evidencia se empieza a manifestar y como todo proceso va creciendo.
Al hablar de evidencia, estamos diciendo que es la certeza clara y manifiesta de algo que ha acontecido. Por ejemplo: cuando una mujer está en cinta o embarazada, llega el momento en el cual es inevitable esconder dicha evidencia.
Entonces el efecto de la gracia de Dios, que es el regalo inmerecido que está disponible para todo ser humano, se evidencia en los que son convencidos por el Espíritu Santo.
En hechos 11: 19 al 26 leemos lo que aconteció en Antioquia después de la persecución de la iglesia en Jerusalén. Que no todos, pero algunos de los esparcidos, decidieron compartir el evangelio con los gentiles, quienes recibieron el mensaje y creyeron en Jesucristo, evidenciando así la gracia de Dios que estaba operando en ellos. Seguido a esa evidencia, son animados a permanecer fieles al Señor através de ser discipulados por Bernabé y Pablo.
Como iglesia del siglo XXI no podemos conformarnos con la pasividad de solamente gozarnos por permanecer con una leve evidencia que no es capaz de impactar a nuestro alrededor, y que en muchos de los casos pasa desapercibida en medio de las tinieblas. Recordemos que todo ser humano que halla aceptado el mensaje del evangelio y creído en Jesucristo como su Señor, debe de mostrar la gracia de Dios y entrar en el proceso de discipulado para permanecer fiel a aquel quien lo salvo.
En el pasaje leído, no encontramos los nombres de los creyentes que
compartieron el mensaje, pero si vemos el respaldo del poder de Dios que
tenían; Por lo que entendemos que todo creyente en Jesucristo puede y debe anunciar las buenas nuevas para que la evidencia de la gracia de Dios cada vez sea mayor.




